Vides de Pico
Información
La cultura de la vid en estos terrenos provendrá ya de los tiempos de ocupación de la Isla, durante el año 1940, construida duramente por los colonos. Ésta fué una Isla inhóspita, con poca vegetación y cubierta por mantos de lava, imposible para el cultivo, al contrario de otras Islas tan fértiles del Archipiélago.
Fué contornando la Isla por el lado sur que se encuentran cursos de agua y se plantaron las primeras parras, en el lugar de Silveira. Se dice que la mayoría de estas parras provendrían de las Isla de Madeira y de Chipre.
Empezó entonces, después de haber conseguido experiencia en la vecina Isal de Faial, la cultura del "Verdelho", la casta especial del vino azoriano.
Estos suelos volcánicos que mantiene la tierra caliente por mucho tiempo, y los altos niveles de humedad de la Isla reunieron, pues , las mejores condiciones vitivinícolas.
Los campos de vides integradas en el suelo de lava encuadradas por las típicas "curraletas" (paredes de piedra suelta que protegen a las vides de las intemperies), que envuelven los “currais” ( parcelas pequeñas por norma rectangulares), promoviendo una encantadora red que deja entrar el sol necesario al crecimiento de la uva
Este paisaje alberga importantes especies de fauna y flora muy características, algunas raras y con estatuto de protección. Deleita por su belleza y por sus años de esfuerzo y trabajo arduo de esta gente que unieron conocimiento, experiencia y antiguos saberes en el cultivo de suelos volcánicos inhóspitos, produciendo riqueza, como es visíble en las muchas casas de los “señores del vino” esparcidas por la costa, y sobretodo en la oferta de un panorama único y de gran belleza, hoy protegido, legado a las generaciones futuras..